Matt 27:61 Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro.
¡Qué extraño y ilógico es el luto! Ni aprende ni sabe ni desea de saber. Cuando las hermanas se sentaron en luto al pie de la puerta del sepulcro de Dios, ¿vieron realmente lo que había pasado adentro? ¿Entendieron lo que había pasado? Solamente estaban tristes porque “Nuestro Cristo ha ido”.